jueves, 21 de diciembre de 2017

Oracion a las 3 Potencias Venezolanas








Oh dulce milagrosa Maria Lionza,
llena de belleza y bondad
que con el indio Guaicaipuro,
vigoroso cacique vencedor de mil batallas,
y el poderoso y genial negro Felipe,
formaron una trilogía de poderes sobrenaturales,
con la mayor devoción y anhelo,
os ruego colméis mi existencia
para que mi vida me sea llevadera.

Alejando de mi enemigos,
envidiosos, criminales, ladrones,
tramposos y evacuadores.


En cambio me vea 
rodeado de todos mis amigos,
y que Dios me de buena salud,
dinero, prosperidad, amor
y mucha felicidad para mi
y todos los que me rodean.

María Lionza, Guaicaipuro, Negro Felipe,
grandísimas 3 potencias venezolanas,
protéjanme de todo peligro,
de todo mal, de toda mala suerte,
y traigan a mi vida la paz, la armonía,
la felicidad, la abundancia y la prosperidad.

Amén.

Recese tres Padre Nuestros
y tres Ave Marías.

El Poderoso Negro Felipe

El Gran Poderoso Negro Felipe






El Negro Felipe fue un esclavo africano, nacido el 18 de Diciembre (Año Desconocido) siendo esclavo en África, fue traído a Venezuela alrededor de los 1550 - 1560 en barco desde las Antillas vía Puerto Rico, desembarcando en las tierra de Coro Edo. Falcón, en plena época colonial cuando esta comenzaba a expandise, como muchas historia lo afirman se rebeló en una oleada liderada por el Negro Miguel, luego de algunos años de lucha este muerte, y en su lugar toma este ilustre personaje, gran entidad Espiritual que pasaría a la historia y años más adelante formaría la trilogía de la 3 potencias venezolana. El Negro Felipe se posiciono como líder de esa rebelión, así continuo la lucha por romper la Esclavitud en Venezuela, siendo el verdadero nombre Ayaku, el nombre del Negro Felipe se le dio en estas tierras de Libertadores, Ayaku también se llamo su padre, el Negro Felipe es el Consejero de la Reina María Lionza.

 

     Relata el historiador, abogado y periodista venezolano Manuel Vicenta Magallanes en su libro: “Historia Política de Venezuela”, que una de las primeras rebeliones que se produjeron en suelo patrio fue la protagonizada por el Negro Miguel en la llegada a Venezuela, vía Puerto Rico entre ochenta que llegaron de su raza.   El Negro Miguel, según el padre Aguada dice: “Fueron traídos a la española a mediados del siglo VI para que trabajaran en Buria”.

 

     El Negro Miguel cuya historia es por demás interesante, en su lucha contra los blancos se organizó y formo un imperio ayudando por una bien formada figura de raza de color Llamada Giomar y de uno de sus colaboradores, el Negro Felipe, quien después de la muerte heroica del Rey Miguel se ocupó de reagrupar las fuerzas de su jefe para continuar la lucha contra la esclavitud desplegada con eficacia por Miguel.

     El Negro Felipe, según investigadores independientemente del magnífico trabajo del historiador Manuel Vicente Magallanes, sobre el Negro Miguel, formó parte del elenco del destacado combatiente por la causa antiesclavista.  El Negro Felipe, al igual que el Negro Miguel, formó parte de esa neo república que habría de edificar e imponer el imperio de la justicia en un mundo donde hubiera cabida para negros y blancos, hermanos como son por ser humanos e hijos de Dios.

 

     De modo que, el Negro Felipe  viajó en las ijadas de su padre en la sentina de un barco negrero según la expresión del escritor mirandino Guido Acuña, en referencia a otro problema, pero encauzado en una acción de la más intricada causa racial.  El barco que trajo al Negro Felipe llegó del norte por vía Puerto Rico. Pero todos, sin embargo tenían su origen en el Continente negro de la candente África.   Por centenares de años esta raza pura y bravía con toda su potencialidad vino a servir, desgraciadamente, a las peores causas como por ejemplo: la que se gestó para esclavizarlos.

 

     Hasta ese momento, nos referimos a la década de 1550 -1560, el Negro Felipe fue un ser anónimo, lo opacaban las hazañas del Negro Miguel. Al final, cuando ocurre la muerte del Rey, su imperio no se cae del todo porque el Negro Felipe trabaja para continuar la cusa.   No obstante la lucha fue incruenta y desigual y el Negro Felipe también sucumbe, aparentemente sin penas ni gloria.  Su cuerpo, sin embargo, desaparece misteriosamente y en torno a él se comenzaron a entretejer hazañas increíbles, cuentos insólitos y su figura comienza a tomar una dimensión legendaria y finalmente el mito copa por completo al Negro Felipe.

 

     Su alma es invocada y el Poderoso Negro Felipe, baja en los cajones, habla, aconseja, señala derrotas, cura y realiza toda clase  de actividades a través de connotados mediums y la forma corre en ese dilatado mundo del ESPIRITISMO, la magia y se convierte el Poderoso Negro Felipe en una adalid del bien, en ese mundo sugestivo y subjetivo en el que la mente humana de todos los tiempos ha penetrado con huellas imborrables.

 

     Desde la época que señalamos el auge del Negro Felipe a esta parte, su entidad se ha constituido en algo especial, incluso para la brujería, el sortilegio y por qué no decirlo de mucha superstición.  Empero, hay que definir la verdadera frecuencia espiritual en que se mueve esa extraordinaria entidad que sirve a ricos y pobres, negros y blancos y a seres de la más variada estratificación social con una bondad sin límites. 





 

Gran Cacique Guaicaipuro

Gran Cacique Guaicaipuro Rey del Espiritismo Venezolano







Es conocido actualmente como Guaicaipuro, pero en documentos de la época se le encuentra con el nombre de Guacaipuro II. Es uno de los Caciques más famosos e ilustres de Venezuela.

El Cacique Guaicaipuro nació en Caracas en el año de 1530. Fue un Cacique Guerrero de la confianza del Cacique Catuche, asume el cacicazgo cuando tenía 20 años.

El área que actualmente ocupa la Ciudad de Los Teques, fue poblada por varios grupos indígenas, los cuales contaban cada uno con su propio cacique. La tribu de Guaicaipuro, era una de las más grandes, uno de sus hijos, Baruta, se convirtió en Cacique y dominaba el área del actual municipio.

Hacia el año de 1560, los españoles descubren el oro en el área de Los Teques y comienzan a poblar el sitio para extraerlo, el Cacique Guaicaipuro ve sus tierras invadidas y junto a otros caciques aliados, como Terepaima, atacan a los españoles y los obligan a abandonar el lugar.

En 1561, el gobernador de la provincia de Venezuela, Pablo del Collado envió a Juan Rodríguez Suárez para pacificar el área, y vence al Cacique de los Teques en las Batallas de San Pedro y La Quebrada, creyendo que había repelido a Guaicaipuro de la zona, deja algunos mineros y tres de sus hijos. Una vez que los soldados españoles se marchan del lugar, Guaicaipuro toma de nuevo las minas y liquida a todos los trabajadores, como a los tres hijos de Rodríguez Suárez.

Rodríguez Suárez que estaba en camino a la ciudad de Valencia, con el propósito de reunirse con los españoles leales al rey, fue muerto por Guaicaipuro y el Cacique Terepaima durante su trayecto a Valencia.

En enero de 1562, Guaicaipuro y Terepaima enfrentan y matan al Capitán Luis de Narváez. Guaicaipuro convoca una alianza estratégica de todos los caciques de la región, aceptando los Caciques de Aramaipuro, Baruta, Chacao, Chicuramay, Guaicamacuto, Naiguatá, Paramaconi y Terepaima.

Durante años la alianza fue triunfadora, pero en el año 1568 pierde la Batalla en Maracapana, esta batalla fue liderada por Guaicaipuro, comandada por Tiuna y la participación de todas las tribus aliadas. Derrotados por el ejército español comandado por Diego de Losada, la coalición se disuelve y los jefes regresan a sus tierras.

Guaicaipuro se refugia en Suruapo y ataca a Diego de Losada, esté ordena al Alcalde Francisco Infante que ataque a Guaicaipuro en el propio lugar de Suruapo. Francisco Infante consigue indios pacificados y fieles a España que conocían como llegar a la vivienda del cacique. Guaicaipuro toma su espada y mata a los que lo atacaron, se resguarda en su choza, pero los españoles le prenden fuego y le piden que se rinda, el cacique no acepta y prefiere morir atrapado por las llamas.

El 8 de diciembre de 2001, los restos simbólicos del Cacique Guaicaipuro (sus restos nunca fueron encontrados) fueron trasladados al Panteón Nacional.





Reina Maria Lionza

Maria Lionza Madre y Reina del Espiritismo Venezolano








María Lionza, María de la Onza, Yara, Guaichía es una deidad femenina mítica autóctona del folclore venezolano.

De acuerdo con la antropóloga venezolana Daisy Barreto (1990: 12), las referencias más antiguas al culto se encuentran en testimonios orales que datan de principios de siglo, en los cuales campesinos de la región de Yaracuy y algunas áreas adyacentes discuten la existencia de una devoción de corte campesino y afrovenezolano a la reina María Lionza en las sierras de la montaña Sorte en Chivacoa. En ese tiempo, el culto se circunscribía a esa pequeña región y estaba basado en la devoción a los antepasados, en su mayor parte caciques indígenas y héroes de la independencia venezolana

Origen:

A pesar de que se le cree de origen indígena, comúnmente se le representa como una mujer blanca con una corona de oro en la cabeza y una rosa y un banderín en la mano derecha. El banderín tiene escrito su misión como diosa: Protectora de las aguas, Diosa de las cosechas.
No existe documentación histórica sobre la mujer representada, pero sí numerosas teorías contemporáneas sobre el origen del mito basadas en la tradición oral venezolana. Estas historias, aunque diferentes, coinciden en señalar a María Lionza como un ser sobrehumano, que habita las montañas de Sorte en el estado Yaracuy, desde donde el culto se extendió al resto del país alrededor del año 1900. Por esta razón, la región de Sorte es un sitio de peregrinación constante de los creyentes del culto marialioncero.

Historia:


Según la leyenda, Maria Lionza (Yara) fue una doncella Nívar, hija encantada de un poderoso cacique de Nirgua. El Chamán de la aldea había predicho que cuando naciera una niña de ojos extraños, ojos color verde agua, había que sacrificarla y ofrendarla al Dueño de Agua, al Gran Anaconda por que si no vendría la ruina perpetúa y la extinción de los Nívar. Pero su padre fue incapaz de hacerlo. Y escondió a la niña en una cueva de la montaña, con 22 guerreros que la vigilaban e impedían su salida. Ella tenía prohibido verse en los espejos de agua. Pero un día una fuerza misteriosa adormeció a los guardianes y la bella joven salió de la cueva y camino hasta el lago, descubriendo su propio reflejo en el agua. Ella estaba encantada con su visión. Así despertó al Dueño de Agua al Gran Anaconda, quien emergió de las profundidades, enamorándose de ella y atrayéndola hacia si. En el lago Maria Lionza y la poderosa serpiente celebraron una comunión espiritual y mística. cuando su padre descubrió la unión, intentó separarlos. Entonces la Anaconda creció, se hizo enorme y estalló provocando una gran inundación que arrasó con la aldea y su gente. Desde ese día Maria Lionza se volvió la Diosa protectora y dueña de las lagunas, ríos y cascadas, madre protectora de la naturaleza, animales silvestres y reina del amor. El mito de Yara sobrevivió a la conquista española, aunque sufrió algunas modificaciones. En este sentido, Yara fue cubierta por la religión católica con el manto de la virgen cristiana y tomó el nombre de Nuestra Señora María de la Onza del Prado de Talavera de Nivar. Sin embargo, con el paso del tiempo, sería conocida como María de la Onza, o sea, María Lionza.